viernes, 17 de julio de 2009

Los primeros años

A los 7 años nos mudamos de domicilio. Recuerdo el día emocionada. Dejábamos un piso de alquiler para trasladarnos al enorme piso que mis abuelos (padres de mi madre) le habían dejado en herencia.
Durante meses se había estado realizando obra, algunos días acudía, solo veía paredes blancas y cables colgados por todas partes.
Tenia muchas ganas de ver el resultado...20 años después denomine a esa casa “la casa del terror”

A partir de aquí es cuando comienzan mis recuerdos a ser claros.
Durante los 7 y 12 años todos los días se repetía lo mismo.

A las 5 de la tarde, al salir del colegio, tenia que ir a comprarle a mi madre 2 litros de cerveza para la noche (como el que va a comprar pan).

Si teníamos suerte mi madre se quedaba profundamente dormida. Pero lamentablemente la suerte no solía estar de nuestro lado y esa señora acababa borracha como una cuba, comenzando así otro episodio de terror en mi casa.

Esas noches en las que la fortuna no nos acompañaba nuestra madre se convertía en un demonio escupiendo insultos, frases como “tu padre murió por tu culpa”, si esta frase ha estado presente siempre, “Estoy enferma por tu culpa, por estar en el hospital cuando estabas mala” “Mal nacida” “eres una perra como tu abuela” (mi abuela paterna), “déjame vivir”, eran las normales.

También usaba la violencia física, simplemente llegaba a donde estuvieses y te pegaba una bofetada, o un puñetazo, o te empujaba contra la pared, golpes en la cabeza o tirones de pelo, según le viniese....con su correspondiente insulto por supuesto.

También había episodios “inclasificables” en los que nos arrodillaba ante un cristo para que rezásemos por el perdón de nuestros pecados y un episodio que lo pongo en esta sección pero....juzguen ustedes mismos. Sigo sin entender el propósito de esto pero: nos obligaba a mamar sus pechos...con 7, 8, 9, 10, 11 años.....
Y por ultimo episodios que denomino “propios de su locura” en los que hacia exorcismos de la casa, con velas, agua bendita y túnica incluidos.

La gente solía decir “que niños mas buenos, que bien educados” cuando íbamos con ella algún sitio, lo que la gente no sabia era que detrás de ese buen comportamiento se escondía el aprendizaje de evitar darle otro motivo mas para pegarte al llegar a casa.

Lejos de lo que podáis pensar, mi hermano, dos años mayor, y yo no estábamos unidos en esos momentos.
Compartíamos la misma habitación por aquel entonces pero ni siquiera nos hablábamos si no era para intercambiar insultos.
Así que cuando nuestra madre venia a por nosotros cada uno huía por caminos diferentes, entre mis escondites favoritos estaba la terraza, debajo de una mesa y detrás del sofá.

Antes dije que el niño maltratado a veces cree que es el causante. Bien, yo creía que yo era la culpable de todos los males de mi madre, yo era la culpable de que ella llevase gafas porque no veía, de que le doliese la espalada, de que mi padre muriese, de que mi hermano me odiase...ella me convenció de ello.

Aparte de estas noches de terror la relación con ella era muy escasa, durante de día trabajaba, o eso parecía, mientras que una chica iba unas horas a casa para ponernos la comida. Esto no tiene nada que recriminar, es el típico caso de mujer trabajadora que necesita una niñera para sus hijos; el problema venia cuando la niñera no estaba.

Como norma general teníamos comida preparada en el frigorífico a la que echar mano por lo que cuando mi madre no estaba o simplemente se encontraba ausente por el alcohol recurríamos a esta comida.
El problema venia en que muchas veces esta comida ya se encontraba en mal estado o simplemente no había lo que hizo que aprendiésemos desde muy pequeños a desenvolvernos en la cocina. Y consecuencia de este aprendizaje en una ocasión acabe con quemaduras a consecuencia de derramarse aceite hirviendo cuando intentábamos freír unos huevos, literalmente se cayo la sartén encima mía. Aunque tuve suerte y tras una temporada con vendajes y cuidados específicos no tuve que lamentar mas cicatrices de las que de por si tengo.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

me parece espeluznante,de casualidad encontré este blog. espero sino lo has exo ya. hacer tu vida, y dejar atrás todo esto. empezar de 0 seria en ste caso lo mas adecuado.saludos.

M.F.LAUDER dijo...

Ya lo iras leyendo...Si empece de 0 y lejos de "mi madre", es la unica manera de rehacer tu vida..

Anónimo dijo...

Hola Mar, has encontrado tu manera de seguir de adelante y eso es lo mejor, y es lo que importa.
La historia de tu vida puede ser triste y hasta trágica, pero es la única que has tenido. Y es lo que te hizo tener toda esa sensibilidad que se lee en tus palabras. Y es también la que te hace luchar con tanta garra, es tu historia de vida y es admirable para mi.
Te envio mis respetos y deseos para que sigas con esa enteresa.

Myriam
Desde Argentina.

Unas palabras a mi "madre".

"...y entonces comprenderás porque quiero estar lejos de ti..." Cancion cuya letra siempre ha reflejado aquello que, aunque ya se lo he dicho a ella, continua sin admitirlo. Ahora sé que nunca lo hará...ya no me importa. Hice este video para poner imagen a este sentimiento interno, cuando aún no habia podido decirselo en persona, y aproveche para usarlo de deununcia al maltrato infantil y sus consecuencias. Se que es algo triste pero es necesario sacarlo afuera, esta es mi manera de hacerlo. Espero que os guste. NOTA: Pulsa 2 veces sobre el video para ampliarlo, te manadará a Youtube acuerdate de darle a la pausa en el que esta en el blog o los oiras por dos sitios distintos...es obvio pero por si acaso