viernes, 17 de julio de 2009

Si el mundo me rechaza, entonces rechazaré al mundo: etapa de odio

Entre los 12 y los 15 años mi madre dejo el alcohol tras someterse a una operación.
Sin embargo, los problemas no desparecieron, simplemente se transformaron.
Ahora la dependencia la tenia con los antidepresivos y calmantes, empezó a darse de baja continuamente por depresión y perfectamente se podía tirar un día entero durmiendo, o al menos sin salir de su habitación.


Sin embargo, su conducta violenta hacia nosotros continuo aunque, esta vez, predominaba mas el maltrato psicológico.

Paralelamente a los problemas en casa tuve que enfrentarme a los problemas sociales derivados de las secuelas físicas que dejo mi enfermedad.
Mermado mi espíritu por ambas situaciones dentro y fuera de casa llego el día en que mi victimismo se convirtió en odio y tuvieron que pasar algunos años ya en la universidad para conseguir equilibrar la balanza.

Había estado toda la vida sintiéndome observada, aparte de rechazada, por mi minusvalía. Mi integridad como persona se veían entredicho continuamente no solo en la calle y colegio, mi madre, lejos de intentar subir mi autoestima, me ponía cientos de limitaciones por aquella minusvalía. Me inculco que “yo no podía hacer eso”. (años despues alardea de todo lo contrario...)

Un dia de nochebuena a la edad de 13 años estábamos en la casa de mis tíos “celebrando” la navidad y nuevamente me sentí observada. Recuerdo que en ese momento hice una recapitulación de mi misma y el resultado fue irme al cuarto de baño para llorar, una vez mas, por “lo desgraciada que era mi vida”.

Pero ese llanto fue el ultimo que tendría en muchos años. De pronto pensé “Si el mundo me rechaza, yo rechazare al mundo” y todo mi abatimiento, tristeza y agonía se convirtió de repente en puro odio, orgullo y rencor.

Con este cambio de actitud conseguí una serie de “mejoras” en mi vida.
Para demostrar que yo no era diferente al resto de personas, comencé un auto-entrenamiento para igualar mi capacidad de manejo fisica con el resto. Con deporte, tiempo, paciencia y practica, mucha practica conseguí desenvolverme yo sola en cualquier actividad.

Dejaron de afectarme los comentarios y observaciones de la gente: tenia tal odio a la humanidad que lo que ella pensase me traía sin cuidado...

Y por ultimo conseguí eliminar la violencia que algunos tenian por costumbre ejercer sobre mi. En vez de acurrucarme mientras me golpeban les hacia frente y golpeaba yo tambien, no hizo falta mucho para que cesaran su conducta puesto que yo tambien les hacia daño. En el colegio pase de ser "vamos a meternos con ella" a "No te acerques que tiene muy mala hostia". Ahora no me enorgullezco de haber arreglado este problema aplicando la violencia pero lamento decir que fue lo unico que consiguio eliminar el problema. En la edad adulta he aprendido que la gente que ejerce violencia sobre otra es porque tiene una claro sentimiento de superioridad, tambien de propiedad: el sentimiento de superioridad que se tenia contra mi venia por mi aspecto fisico que reflejaba debilidad, demostrar que no era debil fue mi unica solucion...
A pesar de que arregle mi situacion de esta manera no me converti en alguien violento como mucha gente podria pensar, simplemente cuando era atacada fisicamente respondia de la misma manera en aquella epoca.

Sin embargo este cambio no consiguió nada para con mi madre.
Mi sentimiento de culpabilidad por su situación seguía estando ahí. Ya no me sentía abatida por esa culpabilidad pero justificaba todos sus actos con ello.
Pensaba que actuaba como lo hacia por su "depresión".

Hubo un suceso sobre esos años algo diferentes a lo normal:
Un día mi madre vino a por mi. No recuerdo si hubo algún hecho que lo desencadeno o no. Estábamos en el salón mi hermano y yo viendo la televisión y vino ella dando gritos. Comenzó la escena de siempre de golpes e insultos pero recuerdo que en aquella ocasión me tiro del pelo arrancándome un importante mechón (ya lo había hecho otras veces pero en esa ocasión se llevo mas cantidad de cabello). Recuerdo que del dolor me puse a llorar sin poder remediarlo. Pero en esta ocasión mi hermano la aparto de mi, me cogió la mano y me saco del piso. Bajando las escaleras del segundo piso en el que vivíamos, cuando nos quedaba poco para terminarlas mi madre salió y comenzó a gritar. No recuerdo sus palabras pero si las de mi hermano “Esta es la ultima vez que la tocas” (o algo asi)... antes de llegar a salir del edificio volvimos a casa con ella, ¿a donde podíamos ir de noche?
Lo anormal del caso fue que por primera vez mi hermano salió en mi ayuda. Y el hecho de que me sacase de allí demuestra que sentía la misma impotencia que yo ante la situación. Por primera vez pude ver esto.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

HOLA, ESTOY HACIENDO UN TARBAJO , DE MALTRATO INFANTIL , Y LA VERDAD TU HISTORIA ME FUR MUY UTIL. ES MAS ME CONMOVIO MUCHISIMO, SI BIEN ES ALGO QUE NUNCA VIVI , ME LLEGO.

M.F.LAUDER dijo...

Hola Anonimo, me encantaria poder leer ese trabajo, si pudieses hacermelo llegar al mail te lo agradeceria mflauder82@gmail.com. Se necesita mucha gente como tu que sin haber sido victima de esto sean capaces de preocuparse por la situacion. gracias

Anónimo dijo...

non puedo entender cuando en repetidas ocasiones de maltrato no actuaron los servicios sociales,nadie puso una denuncia??? imcreible.increible.

M.F.LAUDER dijo...

No, nadie denuncio nunca nada, TODOS ahi super-calladitos.
Ahora algunos me han pedido disculpas (los vecinos) por no habernos ayudado, lo hicieron cuando la violencia de mi madre arremetio contra ellos al salir yo de casa...
Por eso hago todo esto, para que se ayude a esos niños que estan pasando por lo mismo que nosotros. Pero por favor, hacerlo prudentemente, no convirtamos esto en un circo como la violencia de genero.
Avisar a los servicios sociales que ellos sabran actuar y en episodios de extrema violencia en casa a la policia en el mismo momento para que los pillen "con las manos en la masa".

Intentare hacer una entrada dobre como ayudarles de la manera mas responsable posible...

Unas palabras a mi "madre".

"...y entonces comprenderás porque quiero estar lejos de ti..." Cancion cuya letra siempre ha reflejado aquello que, aunque ya se lo he dicho a ella, continua sin admitirlo. Ahora sé que nunca lo hará...ya no me importa. Hice este video para poner imagen a este sentimiento interno, cuando aún no habia podido decirselo en persona, y aproveche para usarlo de deununcia al maltrato infantil y sus consecuencias. Se que es algo triste pero es necesario sacarlo afuera, esta es mi manera de hacerlo. Espero que os guste. NOTA: Pulsa 2 veces sobre el video para ampliarlo, te manadará a Youtube acuerdate de darle a la pausa en el que esta en el blog o los oiras por dos sitios distintos...es obvio pero por si acaso