sábado, 10 de abril de 2010

Cuando nunca fuimos niños…ni siquiera humanos. Parte 2

Ahora que os he expuesto la cruda realidad con la que se encuentra el niño maltratado, os mostrare con mi testimonio esa cruda realidad:

Los que habéis leído mi historia ya sabréis a qué ejemplo pertenezco, el caso A, conviví únicamente con mi progenitor-maltratador, mi relación con el mundo fue nefasta hasta la adolescencia por el aislamiento familiar que impuso mi madre y poca sociabilidad infantil debida en su mayoría por ese rechazo socio-infantil por una pequeña minusvalia. Pero hoy estoy aquí con un desarrollo emocional “normal”, tengo amigos, pareja, amo la vida, a las personas y al mundo. Soy Humana pero hubo un tiempo en que no lo fui:

Ni que decir que no recibí un afecto aceptable por mi madre, no consigo recordarlo hasta que no salí de su casa con 25 años y de pronto fui merecedora de buenas palabras, abrazos y besos. Y os lo ilustro de la misma manera en que pude ver que ciertamente nunca lo había recibido: Establecí con el tiempo un lazo de unión con la “mujer de limpieza” que entró a trabajar en mi casa unas horas desde los 10 a los 25 años. Como ya sabéis pase mucho tiempo en casa por estar la mayoría del tiempo enferma y esto posibilito que estableciésemos esa unión. Con los años se convirtió en “mi madre” y en cierto modo así la siento. Aprendí de ella como actúa una madre pues me contaba siempre las historias con sus hijos y fue la primera persona a la que permití atravesar esa coraza y ella forma parte de aquellas personas que me enseñaron lo que es el afecto, amor y respeto. Y en una de esas muestra de afecto se reflejo la carencia que había tenido. Un día, sobre mis 19-20 años, hablando sobre la situación de mi madre me dijo un día se le sobrecogió el corazón cuando quiso darme un beso sobre mis 10-11 años, por lo visto me aparte y no quise que me lo diera, dijo que me avergozé-escondí mucho y le dije que nadie lo hacía. No recuerdo este hecho pero si que siempre he sido muy reticente a que me abracen y den besos, me ha costado mucho abrir esa parte de mi y aun así no soy muy activa en las muestras de cariño con besos y abrazos hacia los demás.

Uno no valora la importancia del juego infantil y la relación social en la infancia hasta que no te privan de ello. Pensarlo, en el colegio se me rechazo por tener una “anomalía física” que causaba rechazo e incluso “asco”. Lejos de jugar con los compañeros lo que recibía eran insultos varios, agresiones y un rechazo absoluto. Así fue mi escolaridad la mayoría del tiempo, sola en una esquina pensando en mis cosas. Si, tuve algunos amigos con los que jugar, jugué si pero un porcentaje de tiempo bastante bajo. Fuera del colegio jugué si pero igualmente un tiempo ínfimo. Ni que decir que en casa era peor, ya sabéis que nos relacionábamos mi hermano, mi madre y yo a través de insultos y agresiones, no recuerdo sonrisas, abrazos, juegos entre ninguno de nosotros. No sé cómo fue la relación con mi hermano durante los primeros 4 años de vida pero desde los 5 hasta los 18 fue así.

A día de hoy, me doy cuenta de que nunca aprendí a jugar. No se relacionarme con los niños, no se jugar con ellos, no conozco ninguna gracia que hacerles, ni canciones para ellos. Me observo a mi misma ya adulta y me doy cuenta de que evito a los niños. A veces me esfuerzo y consigo hacer gracietas para ellos y si consigo crear un vinculo con ellos incluso consigo jugar. Pero es eso, un esfuerzo, no es algo espontaneo y natural. Algo que a veces me preocupa como posible futura madre pero no importa, se que cuando llegue el día viviré con mis posibles hijos esa infancia que no tuve y sé que podré jugar con ellos y les daré todo ese arsenal de sentimientos humanos que no recibí en la infancia.

Nunca fui una niña, no tuve muchos pensamientos infantiles pues muy pronto comencé a pensar como un adulto...

Me recuerdo a mi misma desde que tengo uso de razón siempre ideando planes para huir de mi casa y años posteriores solucionando mis problemas y los de mi madre por sus supuestas “depresiones”.

Me recuerdo perfectamente con 5 años pensando por la noche “mañana cojo una maleta y me voy a la calle” Ya veis, cosas que aprendí en tv.

Me recuerdo perfectamente con 7 años tras un “bofetón” de mi madre en plena calle salir corriendo (que por supuesto NO me merecía), huyendo totalmente decidida a esconderme en la calle hasta que alguien me ayudase, y recuerdo que una de las amigas de mi madre corrió detrás mía y me convenció para que volviera…

Me recuerdo perfectamente con 8, 9 y 10 años cogiendo un cuchillo y salir a la terraza donde nadie me viera e intentar cortarme las muñecas y otras veces subirme a la barandilla para caer 4 metros de altura y así poner fin a todo, recuerdo perfectamente que la cobardía al dolor me lo impidió siempre (madre, esto nunca podré perdonártelo! Me incitaste al suicidio con todo aquello que me dijiste siempre!!).

Recuerdo perfectamente el día que dije “Si el mundo me rechaza yo rechazare al mundo” con 13 años y todo el odio que emergió de mi interior desde entonces. Recuerdo perfectamente que ese odio a “todos” me impidió relacionarme en la adolescencia, odiaba a cada ser humano, no quise relacionarme con los compañeros de instituto ni con el mundo, no me permití sentir afecto ni establecer lazos con nadie, no me permití derramar ni una sola lagrima mas y cree una gran coraza de protección para ello… deje de ser humana. Me limite a encerrarme en miles de estrategias que ideaba para ser libre.

En la infancia siempre pensando “cuando sea mayor nadie me hará más daño porque me iré de aquí” me recuerdo perfectamente yendo a un parque alejado en bicicleta y quedarme sentada en los columpios teniendo estos pensamientos y a veces jugando en ellos sola (por cierto ¿en qué piensan los niños?). Cuando era adolescente siempre pensando “solo independízate y serás libre”…siempre así, siempre pensando en arreglar mi vida como un adulto…

A lo mejor, la parte más “normal” que tuve fue la extraordinaria imaginación que tenia, me recuerdo imaginando miles de historias, me recuerdo escribiendo historias y cuentos. A partir de los 14 años escribí mucho, muchos diarios con mis pensamientos y vivencias que como dije al inicio del blog “son fiel reflejo del maltrato que sufrí”.

Si, jugué algunas veces, tuve algunos amigos y si pensaba en chicos en la edad que me correspondía pero NUNCA ME DEJARON SER UNA NIÑA.
Con este pasado se forjo mi personalidad dejando entrever algunas “particularidades” un tanto negativas sobre mi: Tengo una conducta un tanto fría y distante para conmigo misma y para los demás. No soy muy capaz de expresar mis sentimientos de añoranza, confianza o cariño al resto con normalidad porque ni siquiera me lo expreso a mí misma. A lo largo del tiempo he sufrido algunas depresiones pero nunca he sentido tristeza ni síntomas emocionales propios de la depresión, se que las sufrí por otros síntomas como insomnio y poco apetito. Pase muchos años impidiéndome establecer lazos con la gente, una parte por desconfianza, otra por miedo a sufrir mas y otra porque no quería mirar atrás cuando consiguiese salir de mi casa. Ahora que no hay ningún motivo continuo con esa “incapacidad” se pueden contar con los dedos de las dos manos las personas con las que he conseguido abrir mi coraza, con el resto…siempre me he limitado a ser distante. Prefiero pasar desapercibida por el mundo y no me preocupo de intentar agradar o ser simpática con “los desconocidos”, lo que me ha hecho ganarme el “vas a tu bola”; en el trabajo, Universidad y resto de ambientes externos.

Siempre estoy a la defensiva, en todos los aspectos, no consiento ni una broma sobre mi pues parece que interpreto que se me está atacando, es como un “se están metiendo conmigo” y esto me ha traído más de un problemilla porque suelo contestar demasiado brusca ante una simple broma. Paralelamente tampoco consiento ni un leve pellizco o golpecito de broma, suelo “devolver la broma” mucho más fuerte y esto también me ha traído más de un problema pues acabo haciendo daño sin quererlo. Mi experiencia pasada hace que me defienda de posibles ataques verbales o físicos…el problema esta cuando solamente son bromas..

Pero, sin embargo, en mis relaciones de pareja no suelo tener estos problemas o no de manera “drástica” y probablemente se deba a que nunca he tenido ningún problema en este aspecto. Lo único matizante tal vez sea que “no soy de fácil enamoramiento” y "me desenamoro rapidamente", pero, no considero que esto sea malo del todo..aunque si algo preocupante.

Aun así me considero afortunada, pues no manifiesto grandes secuelas por mi pasado.

A mis allegados: Espero no causar ningún tipo de reacción por lo que habéis leído, por lo que viví y sentí en realidad, así entenderéis esas “particularidades” mías. No os lamentéis porque todo aquello me ha hecho ser quien soy ahora. Todos esos rechazos me han hecho ser más humana para con los demás de lo que a lo mejor hubiese sido. Todo aquello me ha fortalecido lo suficiente para que hoy este aquí. Todo ese dolor me ha hecho querer vivir en armonía con el mundo ahora.

Todo, todo esto me ha llevado hasta aquí, hasta este blog y hasta esta lucha contra el maltrato en la infancia.

Y si, seguiré escribiendo, seguiré mostrando y expresando esta parte tan dura, amarga y dolorosa aquí y a quien considere, seguiré hurgando en los recuerdos de mi pasado, y lo seguiré haciendo hasta que ya no tenga más necesidad de hacerlo. Porque están ahí, porque siempre han estado, porque siempre he escrito sobre ello aunque fuera en privado y, sobretodo, porque tengo que sacar este veneno de mis adentros y solo conozco esta manera de hacerlo.

Y ello no significara que me encuentre mal en ningún momento o que vivo anclada en mi pasado. Todo lo contrario, vivo mi presente con entusiasmo y miro al futuro con ilusión…la mierda hay que limpiarla, si la ignoramos seguirá habiendo mas y mas.

A los maltratados: seguir ocultando nuestro pasado no sirve de nada, seguir callándolo a los nuestros no sirve de nada. Solo sirve para que se meta mas y mas en el fondo y explote de la manera más inesperada.

Siempre me arrepentí de contar algo a mis allegados, me arrepentí de contarles cosas pero...ahora no...ya no…siento que libera y esclarece mi alma...¿será este el final del camino?


Nota: Como os comente en la anterior entrada, parte 1, esto lo escribi hace 4 meses sin atreverme a publicarlo hasta ahora, creo que he llegado al final del camino para mi curación.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Sabes??. Tu historia y tus sentimientos durante tu infancia los senti y vivi tambien....,

Siempre me he sentido una persona fuerte, pero estancada, inteligente,pero insegura....en esta etapa de mi vida lo que quiero hacer es "destapar" ese pasado ,esa infancia tan humillante y dejarla que se vaya,para YO poder salir, para liberar a esa nina que se quedo atrapada y dejarla ir.
Seguire leyendote, porque ami tambien me paso .

Mar Lauder dijo...

Hola Anonimo, te deseo suerte para liberar tu pasado. Lo conseguiras si luchas por conseguirlo te lo aseguro. gracias por leer el blog.

Ar15 dijo...

Yo también fui y soy maltratado, también por mi madre, pero tu y yo no nos parecemos en nada, no me gusta el ambiente y los aires que te das de " se lo que se siente" no sabes nada de mi, incluso aunque sufrieras maltrato vives en un universo paralelo al mío, a mi realidad.
Todo eso que comentas valdrá para las mujeres, yo que soy hombre no cuento con ningún apoyo, ni amigos ni mucho menos pareja, lo ultimo que quiere una mujer es escuchar los lloros de aquél que teoricamente debe ser el que la proteja de todo, en el caso de los hombres no hay ayuda de ningún tipo, independizarme lo veo muy poco factible ya que por el maltrato que sufro se me hace imposible concentrarme y ponerme a estudiar, yo no tengo nada para un hombre la pena por ser maltratado es mas rechazo, mas mierda.
Las mujeres podéis salir podéis contar la historia en un blog nosotros no a nosotros nos toca sufrirlo hasta siempre callar para no ser señalados como el dedo, tomados por el pito del sereno o en el peor de los casos darle la vuelta a las cosas y ser el malo de la pelicula, y todo gracias al continuo victimismo que os montáis al desprecio generalizado hacia los hombres.
Yo lo tengo claro todo lo que estoy pasando es por culpa no solo de mi madre sino de todas vosotras.

Si de forma milagrosa salgo de esta juro y perjuro que tratare a las mujeres como me habeis tratado a mi.

Y el peor maltrato es el que no sale en los libros ni en la tele ni del que escapas para hacer un blog

Unas palabras a mi "madre".

"...y entonces comprenderás porque quiero estar lejos de ti..." Cancion cuya letra siempre ha reflejado aquello que, aunque ya se lo he dicho a ella, continua sin admitirlo. Ahora sé que nunca lo hará...ya no me importa. Hice este video para poner imagen a este sentimiento interno, cuando aún no habia podido decirselo en persona, y aproveche para usarlo de deununcia al maltrato infantil y sus consecuencias. Se que es algo triste pero es necesario sacarlo afuera, esta es mi manera de hacerlo. Espero que os guste. NOTA: Pulsa 2 veces sobre el video para ampliarlo, te manadará a Youtube acuerdate de darle a la pausa en el que esta en el blog o los oiras por dos sitios distintos...es obvio pero por si acaso