miércoles, 14 de abril de 2010

¿Final del camino?

Pedro Alonso me envió un email con un comentario que quiso publicar pero que su extension no lo permitio. Habló de su proceso de sanación y os lo recomiendo leer:

Querida Mar,

Me apena saber que quieres dar por finalizada la importante labor que realizas a través de tu Blog. Hace poco tiempo que lo he descubierto y me ha sorprendido gratamente el tono sincero, directo e implicado que denotan todas tus entradas en él. De cualquier forma, te agradezco lo que me has aportado hasta ahora.

A través de esta última entrada que has publicado me he sentido en sintonía contigo. Como bien dices, cada caso es particular, aún así, comparto contigo una infancia sembrada de pensamientos de huida y de suicidio, sembrada de golpes e insultos y estéril de besos, abrazos y de cualquier otra muestra de afecto.

Si te cuento esto es porque me preocupa que digas que sientes que has llegado al final de un camino. Salvo que ese final haga referencia exclusivamente al Blog, creo, y esto te lo digo con todo mi afecto, que aun te queda camino que recorrer. (Mar Lauder: efectivamente, se trata de una "finalización" del blog, al menos en lo que concierne a mi historia)

Has mencionado las dificultades que en el presente te condicionan para tener una relación fluida y natural con los niños, y también con los adultos cuando a través de sus "bromas" tocan heridas cerradas en falso donde aún hay pus. Tienes dificultades para expresar de forma libre y espontánea muestras de afecto en tu vida cotidiana. En definitiva, aunque tienes la mejor actitud para afrontar el presente y mirar al futuro con esperanza, sigue habiendo una parte importante de tu pasado que, de forma totalmente inconsciente, te sigue condicionando. Esa es, a mi humilde parecer, la siguiente etapa que debieras plantearte en tu camino. Creo que has hecho todo lo que has podido con los recuerdos, daños y rencores de los que tienes constancia, y aún así sabes que hay una coraza, quizás más permeable y flexible que antes, que te dificulta tener un contacto pleno y confiado con el mundo.

Llevo cuatro años en un proceso terapéutico, de hecho me estoy formando en Terapia Gestalt. Justo antes yo también pensé que había llegado al final de mi camino, había leído todo lo que cayó en mis manos sobre autoayuda, pensamiento positivo y psicología práctica. Me encontraba bien, tenía buenas relaciones, estaba enamorado, tenía mi casa nueva y un buen trabajo. Entonces, ¿Por qué me seguía sintiendo vacío? ¿Tenía que asumir que debido al maltrato que sufrí jamás me sentiría colmado? ¿Por qué me costaba tanto dar afecto y aceptar el que recibía de los demás?

La respuesta a todas estas preguntas está en que hay cosas que yo no sabía de mí, de las que no era consciente. Hablo de sentimientos que no quería reconocer y estaban profundamente enterrados, hablo de recuerdos olvidados, de creencias adquiridas que nunca me paré a cuestionar, de dolores reprimidos que nunca pudieron ser llorados, de odios y rabias que nunca me permití gritar.

De la mano de mi terapeuta, he podido recorrer nuevamente la senda de mi vida oxigenando y limpiando cada tramo, recogiendo todo lo valioso que me había dejado en el camino, desprendiéndome de aquello que no era mío y haciéndome cargo de aquello que sí lo era. El sentimiento desvitalizador de la culpa se fue transformando en uno más energético de responsabilidad. Poco a poco he ido descubriendo mi fortaleza más profunda, mi amor por mí mismo, mi sentimiento de ser merecedor del amor de los demás y de ocupar mi espacio en el mundo. Desde esta fuerza no necesito corazas, pues confío en mis recursos para defenderme del daño cuando aparezca sin necesidad de una disfuncional defensa preventiva. Desde esta fuerza he descubierto mi ternura. He descubierto que lo único que llena mi vida es poder relacionarme con el mundo con un contacto pleno (sin corazas de por medio) y sincero donde los sentimientos (placenteros y dolorosos) fluyan en el aquí y ahora.

Mi camino continúa. Quiero poder ayudar a otros "niños perdidos" a encontrar la senda sanadora del amor.

Mar, haz un alto en el camino para reponer fuerzas, si eso es lo que necesitas, pero sigue caminando. Después de todo el esfuerzo que has hecho para llegar hasta aquí, te mereces llegar al final.

Por cierto, nunca dejes de escribir. Es tu Don.

Un beso.

Pedro Alonso.

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Unas palabras a mi "madre".

"...y entonces comprenderás porque quiero estar lejos de ti..." Cancion cuya letra siempre ha reflejado aquello que, aunque ya se lo he dicho a ella, continua sin admitirlo. Ahora sé que nunca lo hará...ya no me importa. Hice este video para poner imagen a este sentimiento interno, cuando aún no habia podido decirselo en persona, y aproveche para usarlo de deununcia al maltrato infantil y sus consecuencias. Se que es algo triste pero es necesario sacarlo afuera, esta es mi manera de hacerlo. Espero que os guste. NOTA: Pulsa 2 veces sobre el video para ampliarlo, te manadará a Youtube acuerdate de darle a la pausa en el que esta en el blog o los oiras por dos sitios distintos...es obvio pero por si acaso