viernes, 9 de abril de 2010

Me siento identificada:entrada de Ebe

A peticion de mi amiga Ebe publico esta entrada que me ha hecho llegar:


Querida amiga como no puedo publicar ésto en tu blog, porque lo considero demasiado largo para un comentario, lo escribo aquí, luego si quieres lo cuelgas tu en tu blog que es lo que espero de ti. Son dos párrafos que he extraido del último libro que he leido, que se llama "las cinco personas que encontrarás en el cielo", de Mitch Albom.

...Las manos que atendieron a Eddie en su infancia, pues, fueron duras, callosas y rojas de ira, y pasó sus años de niño golpeado y azotado. Aquel fue el segundo daño que le hicieron; el primero después del descuido. La violencia. Hasta tal punto que Eddie podía predecir por el sonido de los pasos que avanzaban por el pasillo la dureza de los golpes que iba a recibir.
Aun así, a pesar de todo, Eddie adoraba a su padre en secreto, porque los hijos adoran a sus padres aunque se porten mal con ellos. Es el modo en que aprenden a querer. Antes de que quiera a Dios o a una mujer, un chico quiere a su padre, de modo insensato, más allá de cualquier explicación...
Mitch Albom, Las Cinco Personas que Encontrarás en el Cielo, pag 129.

...Ruby se puso de pié y Eddie la imitó. No podía dejar de pensar en la muerte de su padre.
-Le odiaba- murmuró.
La anciana asintó con la cabeza.
-Fué un demonio conmigo cuando yo era niño. Y cuando me hice mayor fue peor.
Ruby avanzó hacia él.
-Edward- dijo suavemente. Era la primera vez que le llamaba por su nombre -Préstame atención. Contener el odio hace que éste se convierta en un veneno. Te corroe por dentro. Creemos que el odio es un arma que ataca a la persona que nos hace daño, pero el odio es una espada de doble filo. Y el daño que hacemos, nos lo hacemos a nosotros mismos.
"Perdona, edward. Perdona. ¿Te acuerdas de la ligereza que sentiste recién llegado al cielo?
Eddie se acordaba. "¿Dónde está mi dolor?"
-Eso se debe a que nadie nace con odio. Y cuando morimos, el alma se libera de él. Pero ahora, aquí, para poder seguir adelante, debes entender por qué sentiste lo que sentiste y por qué ya no necesitas sentirlo.
Le tocó la mano.
-Tienes que perdonar a tu padre...
Mitch Albom, Las Cinco Personas que Encontrarás en el Cielo, pag 168.

Sólo puedo decirte que saques tu propia conclusión al respecto de éstos dos textos, pues la mía es que odiar a mi madre no me va a llevar a ninguna otra parte que no sea la del sufrimiento interior, el daño ya está hecho y no puedo dar marcha atrás, pero si puedo mirar para adelante y tratar de disfrutar de la vida que gracias a Dios es maravillosa y ahora, por fín, he tenido la suerte de que me sonría, ya que tengo a mi lado a alguien que me ama y que me ha enseñado a amar y lo bello que es el amor y lo bella que es la vida y lo bello que es disfrutar de las cosas buenas que te da la vida.
Tan sólo me queda decir... a ver lo que me dura éste optimismo y ojalá sea para siempre.

3 comentarios:

M.F.LAUDER dijo...

Hola ebe, gracias por enviarme estos extractos del libro. Son muy clarificadores en lo que atañe al maltrato infantil y lo que sentimos una vez somos adultos.

Estoy totalmente de acuerdo con lo que menciona acerca del dolor, seguir sinetiendo odio hacia los maltratadores solo incrementa nuestro propio dolor. Hemos de buscar la manera de estar en paz con nostros mismos y corroidos de odio no podemos.

Dificil si, lo se; creo que debemos de sustituir el odio por algo tal como "indiferencia", cuando podamos mirar a estas persona o recordarlas sin sentir un minimo de odio, rencor o dolor lo habremos conseguido

Pedro Alonso dijo...

El rencor y el odio nos mantiene enganchados a una situación dolorosa del pasado, robándonos con ello una energía preciosa de la que podríamos disponer para crear la vida que deseamos.

Efectivamente, ese rencor no repercute en quien nos maltrató, muy al contrario, revierte en nosotros perpetuando una herida que no dejamos sanar.

Al perdonar no estamos haciendo un favor al otro sino a nosotros mismos, ya que posibilita la creación de un espacio interior de paz y nos aleja de un drama que quedó atrás en el tiempo. No podemos cambiar nuestro pasado, tampoco debemos olvidarlo, así que intentemos sanar esa herida que tanto duele para darnos la oportunidad que merecemos de ser felices.

Cubiertos de cicatrices, sí, pero felices.

ebe dijo...

gracias mar, por publicar esta entrada y porque garcias a tus palabras y las de pedro me han servido para superar un problema que he tenido recientemente, ya te contaré, pero gracias a vosotros he aprendido a pasar página

Unas palabras a mi "madre".

"...y entonces comprenderás porque quiero estar lejos de ti..." Cancion cuya letra siempre ha reflejado aquello que, aunque ya se lo he dicho a ella, continua sin admitirlo. Ahora sé que nunca lo hará...ya no me importa. Hice este video para poner imagen a este sentimiento interno, cuando aún no habia podido decirselo en persona, y aproveche para usarlo de deununcia al maltrato infantil y sus consecuencias. Se que es algo triste pero es necesario sacarlo afuera, esta es mi manera de hacerlo. Espero que os guste. NOTA: Pulsa 2 veces sobre el video para ampliarlo, te manadará a Youtube acuerdate de darle a la pausa en el que esta en el blog o los oiras por dos sitios distintos...es obvio pero por si acaso