miércoles, 6 de octubre de 2010

Cómplices

A lo largo de este blog he mencionado mucho mi desasosiego ante la impunidad que actúo mi madre en aquella casa con nosotros.
He hablado de cómo todos los testigos de aquel maltrato guardaron silencio siempre. Todos, vecinos, familiares, amigos de mi madre, se convirtieron en cómplices al no hacer nada.

Hubiesen cambiado tanto las cosas si alguien nos hubiese ayudado…si se hubiera alertado a la policía o a asuntos sociales.

Hace 2 años me quede perpleja tras acudir para resolver el problema del supuesto incendio que provoco mi madre en el bloque, por algo que me dijeron los vecinos: nos pidieron perdón por no haber hecho nada cuando éramos pequeños, me dijeron que siempre oyeron los golpes y gritos de ella, que oyeron como llorábamos y nos agradecían que a pesar de todo siguiéramos acudiendo.

Con el tiempo fui descubriendo que todo el mundo sabía lo que pasaba en mi casa desde pequeños: empezando por mis tíos y terminando por el peluquero de barrio. Era la comidilla del barrio…el cotilleo…y mientras los demás cotilleaban esos niños sufriendo en silencio la crueldad de una mujer psicotica, violenta y alcohólica…y mientras tanto esa niña que no fui pasaba todas sus noches llorando hasta quedar dormida de agotamiento…dios! Todavía recuerdo esas noches

Para mí siempre serán culpables de complicidad y de encubrimiento, pero ahora ya adulta pienso que nosotros también fuimos cómplices de su barbarie y hablo ahora en mi nombre:
-Cómplice por no haber dicho nunca la verdad cuando algún familiar nos preguntaba por nuestra madre.
-Cómplice por encubrir las lesiones de mi madre como hechas por otros motivos
-Cómplice por sumirme a los deseos de ella y procurar no molestarla para que no se montase otro escándalo en casa y se enteraran los vecinos.
-Cómplice por mentir una y mil veces para encubrirla.
-Cómplice por no denunciarla cuando ya adulta me quede a unos pasos de la comisaría.
-Cómplice por callar, por guardar silencio.
-Cómplice por seguir hoy en día fingiendo por nuestra madre, fingiendo que tenemos contacto.
-Cómplice por seguir ocultando la verdad cuando alguien me pregunta por ella.
-Cómplice al igual que el resto.

Ahora esa verdugo ha obtenido lo que se merecía: una gran soledad, pero ha arrastrado a sus dos hijos en su camino. Ahora, unos 30 años después de nacer esos niños al salir de ese infierno nos damos cuenta de que en realidad somos huérfanos y ni siquiera podemos disfrutar del resto de familia: la materna sigue siendo cómplice de nuestra verdugo, la paterna nos impidieron el contacto hasta la mayoría de edad y lo queráis ver o no eso afecta a la unión…no es la misma que debería de haber…faltan muchos años en la ecuación.

Sin embargo, a día de hoy, a pesar de que no tengo a mi familia si que tengo muchas otras familias, la que yo misma he ido encontrando con los años compuesta por mis amigos, por algunos de sus padres que de alguna manera me ofrecieron su hogar cuando ya adulta confíe en la amistad de sus hijos, compuesta por esa mujer que me enseño lo que es una madre y el afecto a un hijo sin serlo, y sobretodo por mi hermano que es lo único de mi sangre que esta conmigo y mi pareja que me esta ofreciendo la serenidad y calma que necesitaba y una nueva familia además.

No obstante, ahora despierto y al contemplar el resultado de aquella barbarie me arrepiento de haber guardado silencio. A pesar de tener muchas otras familias sigue estando conmigo ese sentimiento de soledad que siempre tuve y creo que es inevitable que lo que hemos vivido esto tengamos esta sensación, por mucho que hayamos encontrado otra familia, siempre lo vamos a tener, porque sabemos que esas personas que debieron ser tu familia nunca lo fueron y ya nunca lo van a ser. De alguna manera siempre habrá algo en el día a día que te recuerda que nunca tuviste una familia y que mucho menos puedes contar con ella.

Ahora lamento mucho ese silencio compartido. Lo único que a logrado es la vida de dos adultos que la violencia ha dejado marcados de una u otra manera y la ruptura total de una familia al completo.

Es un daño irreparable.

¡¡NO SIGAIS SIENDO COMPLICES POR FAVOR!!

Unas palabras a mi "madre".

"...y entonces comprenderás porque quiero estar lejos de ti..." Cancion cuya letra siempre ha reflejado aquello que, aunque ya se lo he dicho a ella, continua sin admitirlo. Ahora sé que nunca lo hará...ya no me importa. Hice este video para poner imagen a este sentimiento interno, cuando aún no habia podido decirselo en persona, y aproveche para usarlo de deununcia al maltrato infantil y sus consecuencias. Se que es algo triste pero es necesario sacarlo afuera, esta es mi manera de hacerlo. Espero que os guste. NOTA: Pulsa 2 veces sobre el video para ampliarlo, te manadará a Youtube acuerdate de darle a la pausa en el que esta en el blog o los oiras por dos sitios distintos...es obvio pero por si acaso