lunes, 18 de julio de 2011

La metamorfosis hacia la paz

Salvo ayer he estado tiempo sin publicar nada aqui, lo lamento. Aunque en seguida sabreis porque.

He querido publicar la anterior entrada antes para que podais entender lo que en esta os digo: he finalizado mi proceso de cambio.

¿Recordais cuando escribí "seguire escribiendo hasta que no tenga nada mas que contar y que seguria urgando en todas aquellas cosas dolorosas hasta que dejasen de hacerme daño", y continué afirmando que ese momento habia llegado?.

No mentia, era lo que sentia realmente, pero basto una traición mas por mi madre para descubrirme que mi proceso de sanacion no habia llegado y entre de nuevo en un proceso de duelo del que realmente nunca habia salido. Y mas aun, seguia ocupando gran parte de mi tiempo en mi cruzada contra el maltrato infantil, en si no tiene nada de malo que me ocupase de ello, aunque si que lo hiciera de manera constante y como algo personal, muy personal. Robandome demasiado tiempo en ser quién queria ser: feliz

¿Y ahora porque creo que he finalizado el cambio? Lo se y lo siento...
Se que no os basta con esto despues de todo, jejeje: Recobre la relacion con mi madre con mis propias normas que poco a poco le he ido instaurando: así conseguia el equlibrio entre lo que me decia la razón (olvidala y dejala no te merece) y mi corazon (no todo fue malo, yo no soy como ella y no puedo hacer como si no exitiera).
Han pasado 6 meses desde este nuevo estado y una prueba mayor es que no he escrito sobre ello, no he vuelto a escribir nada sobre este asunto. Y sin embargo si que lo he hecho de asuntos totalmete positivos que, tal vez, algun dia den la luz.

Mis emociones estan en todo lo que escribo y en todo lo que sueño: ya no hay cabida al maltrato en ellos...por primera vez! y eso significa mucho

Mis miedos infantiles asociados a ella no han desaparecido del todo pero si han dejado de producirme miedo...hasta el dia que desaparezcan completamente.

Añadiendo que he comenzado mi gran proyecto personal que tantos y tantos años se quedaba en meros sueños para seguir viviendo. Nunca deje de perseguirlo y ahora lo estoy logrando.

Y mas importante si cabe: soy consciente de que tal vez vuelva a decepcionarme, de que me vuelva a dañar a pesar de las precauciones que tomo: se que podre sobrellevarlo nuevamente

En este blog habeis sido espectadores en vivo de gran parte de mi duelo por no decir de la totalidad. Desde el mismo instante en que asumi que lo vivido en el pasado me habia marcado mas de lo que queria y esperaba hasta el dia de hoy.

Disculparme si veis poca actividad por aqui...eso solo significara una cosa: que estoy bien...MAS QUE BIEN.

Seguiré publicando todo aquello que me pidais como en los meses anteriores, asi que seguir enviandome lo que necesiteis. Este blog siempre estará activo y vivo aunque yo no tenga nada mas que contaros, todo lo teneis ya aquí.

domingo, 17 de julio de 2011

Proceso de cambio

Conoceis esa sensacion cuando un problema se resuelve y toda aquella incertidumbre, tension y desasosiego desaparece? En algun momento de nuestra vida ha pasado, bien sea por algun problema en el trabajo o en lo personal; tal vez aquella ocasión en la que la fecha de entrega de un importante poyecto llegaba y este no salia adelante hasta que finalmente lo hizo; o tal vez fue aquella vez que un familiar estuvo enfermo y la espera hasta su curacion fue larga y frustrante.

Pero ¿y que pasa con aquellas cosas que no tuvieron un final feliz, que no se arreglaron? ¿aquello que no quedo mas remedio que aceptar? ¿Se acepta y ya está?

No, no se trata de aceptarlo y ya esta, las victimas de maltrato lo sabemos muy bien.

No basta con decir "Si vale, tuve una mala experiencia pero ahora ya ha pasado todo"...no, no funciona asi. Normalmente utilizamos "pero" para anular lo anterior y tomar como valido lo que le continua...anular u olvidar lo tragico del pasado no soluciona el problema, no nos hace mas felices de repente.

Cuando alguien es consciente de que es o ha sido victima de maltrato severo comienza un proceso de cambio. Un duelo consigo mismo, con su pasado y con todos los que le rodean donde se atraviesan una serie de estados hasta concluir todo el proceso y dar por finalizado "el problema"

Existe lo que se llama la curva del cambio que se utiliza mucho para explicar el duelo que pasa una persona hasta la aceptacion y reconocimiento de una perdida o problema.



Os invito a que analiceis la curva y detecteis en que etapa os encontrais cada uno.

p.d: lamento la calidad, no he encontrado otro mejor, descargarlo y podreis verlo mejor

p.d2: gracias a Némesis por proporcionarnos una imagen mejor :) ya está cambiada

domingo, 15 de mayo de 2011

Concentracion contra el abuso sexual en la infancia

Os dejo un vídeo de la manifestación en Madrid movida por ASPASI que me han hecho llegar.

jueves, 5 de mayo de 2011

Controversias: Maltrato y Abuso versus Denuncias falsas y SAP

La defensa frente el ataque, la verdad contra la mentira, la realidad contra lo inventado.

Existen varios temas dentro del desgraciado mundo del maltrato/abuso que generan gran debate y controversia puesto que la defensa de estos se convierte en una nueva arma de abuso; y su rechazo genera aun mas victimas en la sombra.

Hablamos de Violencia de genero frente a las denuncias falsas y Abuso sexual frente al SAP.
Si, temas muy muy controvertidos.

Existen muchos defensores de cada una de estas cuatro lacras que cegados por un apoyo desmesurado atacan a la otra parte como falsa porque en cierta medida el que exista les daña en su causa. El problemas de las defensas/creencias extremas radica en que te impiden ver o escuchar la otra parte por lo que se convierte en una posición totalmente sesgada y por tanto errónea. Hay de todo, conozco a personas que encajan en todos estos casos:
  • Extremo apoyo a la violencia de genero que niega rotundamente que gente lo use en su beneficio con denuncias falsas (para ellos es inadmisible que alguien se invente una denuncia)
  • Extremo apoyo a las denuncias falsas que cuestionan cada una de las denuncias que se producen cuestionando gravemente su veracidad (con el peligro de que las reales victimas pierden credibilidad ante este grupo).
  • Extremo Apoyo al SAP que hace cuestionar cada denuncia de abuso sexual que se produce (parten de que el testimonio del niño esta influenciado restándole también credibilidad)
  • Extremo Apoyo al abuso sexual que niega la existencia del SAP pues niega rotundamente que haya adultos que manipulen a menores para que relaten abusos contra ellos que en realidad nunca existieron (al negar el SAP se olvidan de todos aquellos niños que lo sufren y no están inmersos en la lacra del abuso sexual sino únicamente en interferencias parentales/familiares).

Siempre me he movido por la verdad, no tengo ideologías seguidas a raja tabla, ni creencias llevadas al extremo, ni defiendo cruzadas sin conocer perfectamente la otra parte. Porque en todo existe las dos caras de la moneda y si no analizamos ambas caeremos en grave error.

Porque denuncias falsas las hay, siempre las ha habido, en todos los aspectos y tanto a mi como a mi hermano nos han acusado/denunciado falsamente. Y manipulación en menores hay y siempre ha habido, el adulto inyecta creencias o ideas suyas en los niños a su antojo y llevados al extremo se usan para su beneficio, y también lo se porque también me paso, años y años creyéndome que personas de mi entorno me dañaban pero una vez adulta me di cuenta de que nunca fue así.

Y esto sin olvidarnos del maltrato/abuso que tanto daño me hizo. tal vez por eso, porque he vivido todas las caras de la moneda defiendo las cuatro causas como reales.

Pero vivimos en un mundo de locos, en el que se usa todo lo que esta en la mano para dañar a unos y conseguir beneficio de una manera u otra. Y en medio de esta locura muchos acaban perdiéndose.

Os vuelvo a pedir que actuéis con cordura y siempre con la verdad...si no la sabeis preocuparos al menos de conocerla.

Os pido que recordéis varias cosas:
  • Que existe una grave lacra heredada de mucho tiempo de violencia hacia la mujer que todavía se lleva muchas vidas y todavía muchas mujeres viven un infierno diario en casa
  • Que existe la misma lacra heredada que convierte a los niños en meros juguetes para satisfacer el deseo "enfermo" de los adultos y/o someterlos con excesiva violencia a su voluntad.
  • Que existen adultos que cegados interfieren en las relaciones de sus hijos con el otro padre/madre cegados con sus propios odios, resentimientos y venganzas provocando que esos niños acaben rechazando al otro....SAP
  • Que existen personas que queriendo sacar beneficios varios recurren a denuncias falsa tanto de maltrato como de abuso sexual para conseguir sus mezquinos propósitos
  • Que existen adultos que usan al SAP como arma para defenderse de denuncias de abuso/maltrato que siendo reales se ponen entredicho
  • Que existen adultos que usando la existencia de denuncias falsas las usan para defenderse de una denuncia real.

Todo esto nos pone en una situación muy delicada pero no nos olvidemos que los que al final siempre acaban pagando son las victimas reales de abuso/maltrato que son los que realmente importan y todo esto de poner entredicho las denuncias de estos casos porque haya gente que lo use para su beneficio hace muchísimo daño a la victima real. Pero tampoco nos olvidemos de todos los que acaban en la cárcel y/o separados de sus hijos por testimonios falsos y manipulaciones indebidas

Abogo por la cordura.
Y vosotros?

p.d: a veces creo que pido demasiado...

miércoles, 16 de marzo de 2011

Testimonio de ebe. Parte III. La chacha

Te voy a seguir contando la situación que ha marcado mi infancia y mi actual persona, a ésta parte la voy a titular la chacha.

Entre los nueve y los diez años mi padre se quedó sin trabajo, estuvo un año y pico, aproximadamente, sin trabajar, así que para que pudiésemos salir adelante mi madre se tuvo que poner a trabajar en una empresa de limpieza, limpiando oficinas.
Trabajaba de seis a dos, así que se levantaba muy temprano para ir a trabajar y se dejaba la comida hecha el día anterior. Pero para que mi padre pudiese dormir y levantarse cuando él quisiera mis hermanos y yo nos teníamos que poner el despertador para levantarnos para ir al colegio, cosa que no suponía ningún problema para pues yo ya hacía un par de años que tenía el mío propio, me había visto obligada a comprarme uno en una tienda de 20 duros (nota: tiendas de precios muy baratos en España), harta de que mi profesora me regañase todos los días por llegar tarde e incluso me amenazase con no dejarme entrar a clase si volvía a pasar, todo porque mi madre se dormía casi todas las mañanas y no me levantaba para ir a clase.

Cuando mi madre se puso a trabajar mi hermana mayor y yo nos repartíamos las tareas, ella se ocupaba de preparar el desayuno para mis hermanos más pequeños y a mi me tocaba la tarea de llevar a mi hermana de tan sólo tres años a la guardería, la cual se encontraba a unos quince o veinte minutos de casa. Recuerdo que en alguna ocasión me quejé a mi hermana del hecho de que siempre me tocase a mi llegar tarde a clase como consecuencia de la responsabilidad de llevar a mi hermanita a la guardería, pero mi hermana siempre me contestaba que no pasaba nada porque como yo siempre llegaba tarde a clase así tenía una excusa para hacerlo...

Luego estaban los fines de semana, que mi madre o se pasaba la mañana durmiendo, o se la pasaba tirada en el sofá viendo la tele, o se iba muy temprano a lo que ella llamaba hacer los mandados, pero el caso es que por una cosa o por otra estaba en esa situación hasta la hora justa de ponerse a hacer la comida, así que nos mandaba a mi hermana mayor y a mi a limpiar la casa, de manera que si nos negábamos nos decía que éramos unas guarras y si le hacíamos caso, al acabar siempre nos daba una palmadita en la expalda acabando con la coletilla "ya era hora que limpiases guarrilla".
Aquella situación resultaba frustrante para mi hasta el punto en que llegó un día en que me rebelé y me negué rotundamente en seguir limpiándole a mi madre la casa, pero no se si fué peor el remedio que la enfermedad, porque cada vez que iba con ella a alguna reunión con mi tutor, o al médico, o incluso cuando estuve en tratamiento psicológico (tratamiento que no me sirvió de nada porque en aquel momento ni yo era consciente de lo que me pasaba de porqué no era capaz de hacer amigos y me pasaba el día encerrada en mi mundo particular de fantasía perfecto e ideal), mi madre siempre le decía a mi profesor, a mi médico o a mi psicólogo que me dijera algo porque yo nunca la ayudaba en las tareas de la casa y, claro, esas personas que no conocían mi situación, o al menos eso prefiero pensar yo, me decían que porqué no le ayudaba a mi madre que era mi obligación ayudarla para convertirme en una mujer de provecho el día de mañana. Aquellas situaciones para mi resultaban humillantes.

Aquella situación en la que mi madre se levantaba a la hora justa de hacer la comida se continuó repitiendo aún después de que ella dejara de trabajar porque mi padre encontró trabajo, incluso se agrababan en las ocasiones en las que a mi padre le tocaba trabajar fuera, días en los que a pesar de todo para mí resultó un alivio, pues mientras mi padre estaba fuera no se vivían en casa las situaciones violentas ni las palizas, recuerdo que temblaba cada vez que mi madre me daba la noticia de que mi padre vendría ese fin de semana, que solía ser uno o dos fines de semana al mes, ahí fué cuando me di cuenta que mi vida sin mi padre era mejor y cuando empecé a suplicarle a mi madre que se separara de él, pero a pesar de tener mi apoyo y el de mis hermanos ella siempre decía que se quedaba a su lado por el bien de mis hermanos y el mío.

Con los años todo fué peor todavía. Con quince años empecé a salir con un chico, tuve mi primer novio. Ante esa nueva situación empecé a sentir inquietudes que antes no había sentido, así que le pedí a mi madre que me enseñase a cocinar para el día de mañana ser una buena esposa (otra de las grandes ideas que mi madre me había metido en la cabeza durante toda mi infancia). Mi madre encantada con la idea me enseñó a cocinar y le sacó mucho provecho pues ya estuve haciéndo la comida para que mi madre tuviera una responsabilidad menos hasta que me casé y salí de su casa. Y aún los primeros meses de matrimonio venía a casa a que le hiciera a mi padre un postre que según mi madre a él le gustaba más cómo lo hacía yo. Esa siempre fué el chantaje que usaba ella conmigo para que yo no dejara de cocinar hasta que me casé, que a mi padre le gustaba más como me salía a mi la comida, y claro como yo tenía esa necesidad de sentirme querida por él y que aún hoy sigo sintiendo pues yo lo hacía feliz y todo.

Lo curioso de todos ésto es que cuando me casé mi madre fue tan inteligente de dirigirse a mis suegros a decirles que yo no sabía cocinar porque nunca había querido aprender, a pesar de los intentos de ella por enseñarme.

Para acabar y por increíble que parezca, yo no fuí consciente del daño que mi madre me había estado haciendo hasta que no fuí madre y leí tu blog Mar, porque hasta que se dieron en mí esas circunstancias yo siempre había visto a mi madre como un Dios, una pobre víctima de mi padre que lo había dado todo y lo había sacrificado todo por mis hermanos y por mi. Pero al ser madre me dí cuenta que hay muchas, muchísimas cosas que mi madre ha hecho conmigo y que a mí jamás se me ocurriría hacerle a mis hijos, y al leer tu blog me sentí tan identificada y me abrió tanto los ojos que me dolió hasta el corazón.

Pero ésto no acaba aquí porque mi madre no contenta con eso también se metió en mis relaciones de pareja, pero eso te lo cuento otro día.

domingo, 27 de febrero de 2011

Testimonio de ebe. Parte II

nota: si hoy habeis tenido problemas para ver el blog: disculpar. Como veis he modificado bastante el blog y estaba haciendo pruebas.
2ª parte del testimonio que ebe me pidio publicar:
En el último correo te dije que en éste te contaría cómo mi madre se las ingenió para condicionar mis relaciones familiares y es lo que voy a hacer a continuación.

He crecido creyendo que la familia de mi padre no me quería, pues mi madre tuvo el detalle de avisarme no recuerdo a qué edad fué la primera vez que me hizo el comentario, que mi abuela paterna no me quería, pues sólo le compraba vestiditos a mi hermana mayor, con lo que mi abuela materna se veía obligada a comprarme un vestido exactamente igual para que yo no me diese cuenta del detalle, a pesar de que yo odiaba ir siempre vestida igual que mi hermana como si fuésemos gemelas, pues al heredar yo los vestidos que se le iban quedando a ella pequeños parecía que iba siempre con la misma ropa. Esto desembocó en el hecho de que yo me pusiese barreras en la relación de mi abuela, no tuviese a penas trato con ella y como consecuencia el día que una larga enfermedad decidió llevársela de éste mundo me sentí treméndamente culpable por no haber pasado más tiempo con ella, por no haber hecho un esfuerzo por conocer a mi abuelita. Tiempo después pensando en ella, no sé si por el efecto de la culpa o porque realmente fué asi, me dí cuenta que no era tan importante si a mi no me compraba ropa, porque cuando iba a visitarla por las tardes nos ponía a mis tres hermanos y a mi un baso de colacao en el centro de un plato hondo rodeado por galletas hasta llenar el plato, a los cuatro por igual, cuando nos quedábamos a comer en su casa nos echaba a los cuatro de comer por igual, cuando nos ibamos y nos despedíamos con un beso nos daba a los cuatro la misma cantidad de dinero para que nos comprásemos chuches en el quiosco que había enfrente de su casa, y lo más importante es que sólo a mi me gustaba la mantequilla de la marca pascual (todavía la recuerdo con tanta ternura... envuelta en aquel papel dorado con una baquita dibujada...) de tres sabores y mi abuela siempre tenía en su despensa para hacerme unas tostadas que me encantaban.
Por otro lado a mi abuela materna la adoraba y la sigo adorando, que la pobre mujer no tiene culpa.

Con una de mis dos tías paternas me pasó algo parecido, mi madre se dedicó a decirnos que mi tía no nos quería por la sencilla razón de que como ella no quería que mis padres se casaran porque quería casar a mi padre con su mejor amiga, pues como no quería a mi madre, a nosotros tampoco. Mi tía segun mi madre básicamente era una bruja. Todavía recuerdo muy claramente una anecdota que mi madre se hartó de contarnos hasta la saciedad de contarnos. Yo tengo una cicatriz en el nacimiento del cabello, justo encima de la frente, mi madre siempre nos ha contado a mi hermana mayor y a mi que esa cicatriz me la hizo mi hermana mayor un día que estando mi madre cambiándome el pañal, mi hermana le lanzó el tapón de un bote de un juego de coqueta que tenía ella porque se lo regaló mi abuela paterna cuando se casó, y que al esquivarlo ella, "hubo la mala suerte de que me dió a mi" (que mala suerte tuve que mi madre por protegerse a si misma de recibir un golpe, fruto de una rabieta de mi hermana, no surgió en ella la naturaleza de protegerme a mi que contaba con pocos meses) Ese tapón se lo tiró mi hermana a mi madre, según ella, porque mi hermana se había cogido una rabieta porque mi madre no la había querido arreglar para que se la llevara mi tía de paseo, la cuál le había dicho que se pusiera guapa que iba a ir por ella más tarde y mi madre decidió no hacerlo porque sabía que mi tía no iba a volver a por ella. Aquella anécdota no sólo sirvió para que creciésemos totalmente convencidas de lo mala que era mi tía, sino que también sirvió para alimentar la mala relación entre mi hermana y yo pues yo no entendí porqué tuve que pagar yo el malestar de mi hermana porque mi tía se hubiera portado mal con ella.
Gracias a ésto y cosas como ésta otra gran desconocida para mi ha sido mi tía, aunque por suerte ahora estoy enmendando ese fallo. Hace unos meses se casó mi prima, en ese evento me sentaron en la misma mesa con mis primos y mis tíos y observando me di cuenta que a diferencia de mi, mis primos tenían una relación de complicidad y cariño admirable, mientras que para mi tanto ellos como mis tías eran unos auténticos desconocidos, pero no sólo eso sino que coincidiendo con mis tías en una sala reservada para fumadores descubrir en ellas unas personalidades que desconocía totalmente y que me pareció fascinante, aquel fue el momento que más feliz he sido interactuando con mis tías.

Ahora llega el turno de mis tíos maternos, mi madre se lleva mejor con su hermano pequeño que con su hermano el mediano, y hasta tal punto me ha influido a mi esa relación de mi madre con sus hermanos que para mí mi tío el mediano es un aunténtico desconocido y a mi tío el pequeño lo quiero casi como un padre. Mientras que con el mediano he crecido escuchando comentarios del tipo de que es un calzonazos, lo mala que es su mujer, la envidia que nos tenía ella a mis hermanos y a mi, o que el pobre a pesar de querernos no podía darnos muestras de cariño como él quisiera porque su mujer no le dejaba, del segundo escuchaba comentarios sobre lo mucho que nos quería, lo maravillosos que eran tanto él como su mujer, lo mucho que nos querían a todos y lo mucho que se preocupaban llegó a contarnos que llamaban para saber cómo salíamos de las evaluaciones y que tenían mucho interés en que aprovásemos todo con notas altas. De éste recuerdo una historia que me contaba mucho mi madre. Ella siempre me decía que cuando nació mi prima, que es más pequeña que yo, mi tío le dijo que quería acogerme a mi en su casa y criarme como si fuese su hija, a lo que mi madre le contestó que tenía que consultarlo con mi padre. La cuestión es que mi madre siempre me ha contado que si de ella hubiese dependido yo me hubiese ido a vivir con mi tío, pero que mi padre se negó rotúndamente, yo ni siquiera tenía 10 años la primera vez que me lo contó, pero recuerdo que pensé en lo malo que era mi padre al no dejarme ir con mi tío y mantenerme viviendo en aquella casa que él había convertido en un infierno, incluso pensé que lo había hecho para hacerme sufrir, pensé que mi madre era maravillosa por quererme dejar a cargo de mi tío, a pesar de que mi padre se opuso, y mi tío se convirtió en mi héroe porque sentí que era una de las pocas personas que se preocupaba por mi y eso fué lo que hizo que empezase a quererlo casi como si fuese mi padre.
Ahora que soy madre y me pongo en el lugar de mis padres comprendo mucho más la aptitud de mi padre, pues yo hubiese hecho lo mismo, sin embargo la de mi madre me parece totalmente desnaturalizada y no alcanzo a comprenderla.

Sé que mi padre no se merece mi cariño por las crueldades que cometió con mi madre, pero tampoco yo me merezcía desde pequeñita crecer escuchando los comentarios que mi madre me hacía sobre él, porque de esa manera mi madre no le hacía a él sino a mi y a mi salud mental.
Al decir ésto me refiero a la situación en la que mi madre me contaba hasta la saciedad que mi padre no me quería porque cuando yo nací el esperaba un niño y que cuando el médico le comunicó que yo era una niña se sentó de golpe en el sillón usando la expresión "¡ooooooootraaaaaaaa niiiiiiiiiiiiiñaaaaaaaaa!" con énfasis de decepción. Eso creó en mi una inseguridad tal que me sentí menos preciada, no me sentía querida por nadie, llegué a plantearme incluso el sentido de mi vida si no tenia amor por parte de nadie, e incluso cuando nació mi hermano le cogí unos celos increibles sólo por el hecho de que ya tenía su tan ansiado hijo varón y que lo iba a querer a él más que a mí. Cuando alcancé la edad adulta fuí consciente de esos celos y pasé de llevarme fatal con mi hermano a que fuese mi mejor amigo de la buena relación que teníamos, hasta el día de su muerte, claro.
Gracias a mi madre pasé gran parte de mi vida intentando agradar a mi padre, haciéndo todo lo que él esperaba de mi, de manera que yo no viví mi vida sino la vida que mi padre quería para mi, hasta el día en que sin saber la causa, me sumí en una fuerte depresión, a la edad de 17 años, e incluso intenté quitarme la vida, fué ese día el que decidí hacer lo que me diese la felicidad y no lo que los demás esperaban de mi.

y con esto concluyo mi capítulo de hoy.

sábado, 5 de febrero de 2011

Testimonio de ebe. Parte I

Hola voy a empezar a contarte mi historia para que la cuentes en tu blog porque esto me ayudará a desahogarme y puede servir para ayudar a muchas personas que pueden estar en mi misma situación.

El mío es el caso de un maltrato que se puede considerar invisible, porque nadie, ni siquiera yo, se dio cuenta nunca de que estaba siendo maltratada por mi madre, es más todo el mundo ha pensado y pensará siempre que mi madre es la víctima, incluso yo lo pensé hasta que me casé, fui madre y, en parte también, gracias a tu testimonio, Mar, me dí cuenta de la triste y cruel realidad.

Me voy a presentar como la hija de un padre maltratador que ha estado sometiendo a frecuentes palizas e insultos y degradaciones a mi madre, hasta el día en que mi hermano falleció con tan sólo 18 años, y que parece ser que se le fué tanto la fuerza y las ganas de vivir que no le quedaron ánimos de seguir maltratándola, al menos físicamente, porque los insultos y mala valoración aún hay momentos en los que se suceden.

No pretendo justificar a mi padre con esto, aunque reconozco que con él padezco lo que comúnmente se conoce Síndrome de Estocolmo, y aunque soy consciente de mi error en esto, también soy consciente de que es un mal contra el que me siento incapaz de luchar.

Sin embargo no vengo a denunciar las secuelas que me han supuesto el hecho de vivir las continuas palizas que mi padre le propinaba a mi madre, que las tengo, y es un tema del que hablaré más adelante, hoy vengo a denunciar que mi madre, esa que tenía la obligación no sólo de pensar en su seguridad, sino de pensar en mí y mis hermanos, aquella que tenía que procurarnos una infancia lo más segura posible, pasó a ser, no recuerdo en qué momento, de víctima a verdugo.

A ella le tengo que agradecer mi incapacidad para relacionarme con la gente, mi baja autoestima, pero sobretodo mi mala relación con mis hermanos. Porque si de algo se ha preocupado es de alimentar una competitividad insana entre mis hermanos y yo, que no ha conseguido otra cosa que alimentar la envidia y una mala relación que hace posible que no podamos pedirnos ayuda ni apoyarnos en los momentos en los que nos podamos necesitar como ocurre con los hermanos normalmente educados. Como he podido observar, por ejemplo en el caso de mi marido y sus cuatro hermanos, que a pesar de ser muchos y de edades muy variadas, así como personalidades, cuando uno está mal acuden todos como una piña para acompañarle en lo que haga falta; mis hermanas no, mis hermanas se alegran de mi desgracia, porque es lo que mi madre nos ha enseñado, que si uno sufre una desgracia o comete un error es bueno porque eso me hace mejor que ella.

Ya desde mi infancia empezaron los maltratos pues recuerdo que con tan sólo 4 años mi madre me hacía comentarios del tipo que en el colegio sólo me podía juntar con mi hermana mayor porque la gente de mi ciudad era mala y los niños de mi colegio se iban a meter conmigo y se iban a reír de mí, así que sólo me podía fiar de mi hermana. Así lo hice, como la buena y obediente hija que fuí siempre, hasta que, como era de esperar, mi hermana quiso tener su intimidad con sus amigas en el colegio (yo no culpo a mi hermana de esto pues entiendo que ella como yo sufrió de la psicosis de mi madre por protegernos de no sé qué males), así que después de años apartándome de mis compañeros de clase sin relacionarme para nada con ellos por miedo a que se metieran conmigo y miedo a lo que pudieran decir de mi a mis espaldas como mi madre muy bien me había instruido, acabé sola sin tener con quién relacionarme, ni saber cómo hacerlo, sólo puedo añadir que en aquella época mi único entretenimiento fué jugar a hacer equilibrios paseándome por los filos de las aceras del patio del colegio durante el recreo, y todo gracias a mi queridísima madre que tuvo el detalle de prevenirme de lo bueno que era relacionarme sólo con mi hermana mayor para que los niños de mi edad, mis compañeros de clase, no tuvieran la oportunidad de hacerme daño, ni de reírse de mi.

Pero ahí no queda todo dicho, el próximo día te contaré cómo mi madre mi condicionó en contra de mi padre, de mi abuela paterna y de una tía, hermana de mi padre, y como consecuencia consiguió que yo me llegase a sentir tan insegura hasta el punto de creer que nadie me quería ni me llegaría a querer nunca.

viernes, 28 de enero de 2011

Cuestionario para victimas de maltrato-abuso infantil intrafamiliar

He creado un cuestionario para recabar datos sobre el maltrato/abuso infantil dentro del seno de la familia.

Os agredezco lo relleneis.

Os dejo el enlace aqui, asi mismo lo encontrareis en el panel de la derecha.

Accede al cuestionario

jueves, 20 de enero de 2011

Recordar para olvidarte

Nota: Escrito hace 1 meses. Dirigido a ELLA

Todo lo que tenia que decirte lo hice, en persona, sacando valor y fuerza de allí donde pude. Me temblaron las manos, me tembló la voz, me tembló el cuerpo …me tembló el corazón. Escalofríos y lágrimas que inundaron todo el dolor. Pero lo hice, te dije Adiós, te dije muchas de las cosas que hiciste y aun haces pero no recordabas nada de aquello, no te inmutaste, ni una palabra de perdón, ni una lagrima; solo hacías mención una y otra vez a “lo buena madre” que habías sido siempre e “intente hacerlo lo mejor que pude” para justificarlo todo.

De manera que no alcanzo a entender aun creías que había ido a verte como cualquier fin de semana cuando solo 1 semana antes a traves de mensaje dijiste "aqui no pintas nada" e intentabas actuar como si no hubieras hecho nada los meses anteriores, como si todo lo ocurrido en 30 años nunca hubiera pasado. Por lo que se ve a ti se te habían pasado todos “tus conflictos internos” y querías volver a jugar a la familia feliz.

Las cosas no funcionan así y entre lagrimas te lo expuse…perpleja me dejaste con tu “no sabia que fueras tan sensible”, tuve que contenerme para no gritarte todos y cada unos de los insultos que te mereces pero no lo hice, tengo mas educación que tu, siempre la tuve, recuérdalo.

Ahí, ese día, en esa habitación pude comprobar que nunca…NUNCA…NUNCA…serás capaz de darte cuenta de todo el daño que haces a tú alrededor y mucho menos de ver el daño que haces a tus hijos.

Ya han pasado casi dos meses de aquello y aun sigues llamándome intentando ser aquello que nunca fuiste...me temo que no entendiste nada de lo que fui a decirte. Estupida soy cuando cojo el teléfono pensando que tal vez las cosas ahora irán bien y aun mas estupida cuando dejo que una parte de mi crea que aun podemos encontrar la manera de arreglarlo…pero se que he sido igual de estupida otras muchas veces y nunca ha funcionado, siempre vuelves a traicionarnos

Muchas veces vienen a mi recuerdos de cosas buenas del pasado contigo, como queriéndome confundir en todo lo ocurrido y así olvidar todo el daño e intentarlo de nuevo…que estupido es el corazón a veces…
A veces caigo y me rindo a continuar estando en tu vida...pero, justo a tiempo consigo sostenerme a mi misma. Y asi, recordando todos los motivos por los que decidi alejarte consigo levantarme y me repito "NO, no te quiero junto a mi"

¿Sabes? me duele recordar, hace mucho daño y estoy intentando dejarlo todo en el pasado. Pero para conseguirlo necesito alejarte, necesito sentir el espacio cada día mas y mas profundo entre nosotras, necesito olvidarte…y la única manera que lo consigo es recordando nuestro oscuro pasado, recordando quien en verdad eres, recordando lo que hiciste y recordando cuantas veces mas nos has "traicionado".

Recordando ese dolor que causas consigo alejarte, recordándolo todo conseguiré olvidarte.

Y asi seguiré hasta el dia que ya no necesite recordar nada para olvidarte.

Hasta el dia que no te recuerde...

Unas palabras a mi "madre".

"...y entonces comprenderás porque quiero estar lejos de ti..." Cancion cuya letra siempre ha reflejado aquello que, aunque ya se lo he dicho a ella, continua sin admitirlo. Ahora sé que nunca lo hará...ya no me importa. Hice este video para poner imagen a este sentimiento interno, cuando aún no habia podido decirselo en persona, y aproveche para usarlo de deununcia al maltrato infantil y sus consecuencias. Se que es algo triste pero es necesario sacarlo afuera, esta es mi manera de hacerlo. Espero que os guste. NOTA: Pulsa 2 veces sobre el video para ampliarlo, te manadará a Youtube acuerdate de darle a la pausa en el que esta en el blog o los oiras por dos sitios distintos...es obvio pero por si acaso